Intentando proyectar seguridad, y haciendo como que no sabe que a su pintoresco vecino del sur se lo está llevando el carajo desde hace un par... de siglos, la funcionaria convocó a una conferencia de prensa para pronunciar un discurso motivacional dirigido a sus similares asentados en el aporreado Cuerno de la Abundancia, quizá contagiada por el festivo ambiente que se vive en Texas por el próximo supertazón.
Total, que a pesar de sus diplomáticas palabras de aliento (¿o de condolencia? xD), la ñora tuvo un traspié un tanto perverso, captado por el diario Provincia de Michoacán: “Vamos a seguir trabajando con nuestros socios en México para desmantelarlos y derrotarlos” indicó convencida, sin aclarar debidamente si a quienes piensan desmantelar y derrotar es a sus socios mexicanos o a la minoría ridícula :B
Un poco más relajada al ver que los reporteros que le rodeaban no eran del tipo preguntón, sino de esos lelos, ñoños y tetos que nomás se descuelgan para gorronearse el desayuno, el café y las galletas, o tal vez por saber que ella no está en riesgo de ser parte de los daños colaterales de una guerra que se volvió una simple y vulgar lucha de la noche a la mañana, según cierto beodo, la burócrata amenazó a las bandas de las drogas en México y les dijo, según la agencia EFE: "No traigan su violencia a través de la frontera".
Luego de lo anterior, la funcionaria caucásico-americana se dedicó a leer cifras bien chidas sobre los logros del gobierno de Barack Obamamón en materia de seguridad e incautación de dinero ilegal, drogas y armas, pero no habló del fracaso que suponen los programas de rehabilitación para adictos o para reducir el número de nuevos consumidores de droga en Estados Unidos, toda vez que, lo sabemos, lo que sobran en los Yunaitis son compradores bien locotes de estimulantes, enervantes o psicotrópicos.
Ni pex, más suerte para la próxima, doña :B